sábado, 19 de diciembre de 2009

Nada parecido a lo esperado

Por: Martha Meier Miró Quesada *
Quizá fue el frío. Mientras los máximos líderes discutían —efectivamente discutían, no dialogaban— sobre las medidas para contrarrestar el calentamiento global, en la capital del reino de Dinamarca nevaba y la temperatura era de 4 grados bajo cero.
Quizá la XV Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP-15, hubiera tenido otros resultados de haber sido su escenario Maldivas, país en el Océano Índico compuesto por un millar de islas que está siendo devorado por el mar. O en las inundadas costas de Bangladesh donde miles de personas han sido desplazadas por los ciclones. De repente en el Perú, nomás, a los pies del Pastoruri, allí donde antes podía esquiarse en una nieve que se derritió para no volver.
En Copenhague ha quedado demostrado cuán lejos están los líderes políticos de los pueblos a los que representan.
La gente de a pie, llegada de diversas partes del mundo, invocaba en las calles para que se llegase a un acuerdo justo, coherente y vinculante. Eso no se logró y podríamos decir que ni siquiera se intentó (salvo los países europeos).
Las posiciones de Estados Unidos, China y la India estaban cerradas y eran antagónicas. Pero algo se notó aquí, en el mundo la fuerza de las voces está empezando a cambiar.
Países a los que antes no se les prestaba atención cuentan hoy con un creciente liderazgo. Tal es el caso de la coalición africana, por citar un ejemplo. Un grupo de países emergentes, subdesarrollados y pobres, pero con un mensaje claro y conciso sobre la cuestión ambiental que, a partir de hoy, cuenta con el respaldo de millones de personas justamente de los países industrializados que, sin duda, le pasarán la factura a sus políticos por no volver a casa con el tan esperado tratado bajo el brazo.
El divorcio entre el discurso y la acción ha quedado también evidenciado, especialmente en el caso del presidente Barack Obama. Como evidenciada la sincera vocación y compromiso de la Unión Europea y de Gran Bretaña para lograr avances significativos. Hasta el último momento los europeos batallaron por un acuerdo vinculante y obligatorio. Y culminada la cumbre, pasada la una de la mañana, sus voceros dieron cara a la prensa y dejaron en claro que sus compromisos son vinculantes para todos los estados miembros y que en ellos no hay retrocesos.
Esta vez no se ha logrado lo esperado, pero esto no es el fin del mundo. Un mal acuerdo es mejor que ninguno, aunque Anne Jellema, de la ONG Actionaid, está convencida de que “ningún acuerdo hubiese sido mejor que el mal acuerdo adoptado aquí”.
Como fuere, el proceso sigue, los compromisos del Protocolo de Kioto están vigentes hasta el 2012 y sus mecanismos estructurales y de financiamiento no tienen fecha de caducidad.
México será sede de la próxima conferencia a mediados del 2010 y allí se espera que se ponga sobre la mesa una oferta más seria.
De esa oferta depende demostrarle a los “antisistema” que sí se puede, que el capitalismo está en capacidad de ofrecer las soluciones que plantea el cambio climático. Los únicos contentos con todo esto son justamente los “antisistema”.
Evo Morales, presidente de Bolivia, dijo sonriente: “El problema del clima se terminará cuando se acabe el capitalismo”. Y Hugo Chávez, mirando a los líderes del mundo libre, espetó: “Esto huele a azufre”. ¿Sería su propio perfume?[*] ESPECIALIZADA EN TEMAS AMBIENTALES
http://elcomercio.pe/impresa/notas/nada-parecido-lo-esperado/20091219/383460

Tibios acuerdos sobre calentamiento global

Líderes mundiales mantienen compromiso de que temperatura no suba más de 2 grados. Texto no incluye cifras para reducción de las emisiones ni el concepto de verificación. Ningún país quedó del todo satisfecho, pero lo consideran un importante primer paso
COPENHAGUE. La XV Conferencia de las Naciones Unidas sobre Clima, COP-15, terminó en un acuerdo de mínimos después de 12 días de beligerancia más que de negociación entre las partes. Estados Unidos mantuvo su postura cerrada igual que China. Al cierre de esta edición se ha llegado a acuerdos consensuados por Estados Unidos, China, India, Sudáfrica y la UE como la voluntad de mantener el alza de temperatura en 2 °C y crear un fondo de 100 mil millones de dólares en el largo plazo para ayudar a financiar la lucha contra el cambio climático en los países en desarrollo.
El resto de países votará sobre el texto en la plenaria de cierre que se desarrollará en las próximas horas.
En la reunión quedaron pendientes, hasta febrero del 2010, las metas de recortes de emisiones por cada país.
Las negociaciones de Copenhague se proponían lograr un nuevo acuerdo de reducción de emisiones de CO2, por encima de los compromisos del Protocolo de Kioto, en el que no están incluidos ni EE.UU. ni China, los dos más grandes emisores de gases de efecto invernadero. El presidente Barack Obama llegó para coincidir con la propuesta de su negociador Todd Stern, ya ratificada por su secretaria de Estado, Hillary Clinton, es decir, ninguna reducción de emisiones más allá del 4%, en el 2020 respecto a 1990.
Apenas transcurrida la mañana de ayer, sobre el mediodía, empezó a quedar claro que Copenhague desembocaría en un magro resultado. A esa hora Luiz Inácio Lula da Silva, frente al plenario, utilizó la palabra “frustración” para referirse al proceso y deseó “un milagro” para que en la tarde se resolvieran los entrampamientos de las negociaciones. El presidente de Brasil reiteró los compromisos de su país (casi 40% menos emisiones en el 2020 respecto a la tendencia actual) y fue más lejos: “Si es necesario haremos más sacrificios. Brasil está dispuesto a transferir dinero a otros países que lo necesiten”, ofreció intentando dar la pauta a otros países emergentes reacios a colaborar con un fondo internacional para el cambio climático. “Lo que no aceptaremos —añadió— es firmar un documento que no valga la pena”.
Enseguida le tocó el turno al más esperado de los 120 jefes de Estado que llegaron a Copenhague: el presidente de EE.UU. Barack Obama, como estaba previsto, no anunció recortes de emisiones más ambiciosos, pero tampoco llenó el vacío dejado la víspera por Hilary Clinton en cuanto a financiación para el cambio climático: “Nos comprometeremos en el esfuerzo mundial para movilizar 100 mil millones de dólares a partir del 2020 si y solo si este esfuerzo forma parte de un acuerdo más amplio”, subrayó Obama sin especificar qué proporción de ese dinero aportaría EE.UU.
El acuerdo más amplio que pretende Washington debería incluir acciones de mitigación de emisiones de parte de los países emergentes, así como la posibilidad de supervisarlas: “Debemos tener un mecanismo que nos permita comprobar que se está cumpliendo con los compromisos y debemos intercambiar esta información de manera transparente”, reiteró Obama, quien antes de su intervención había sostenido ya un encuentro bilateral infructuoso sobre el tema con el primer ministro Wen Jiabao. China, amparándose en el texto de la Convención de la ONU para el Clima y la Hoja de Ruta de Bali, se mantuvo opuesta a aceptar la auditoría internacional de sus políticas verdes.
Hugo Chávez, pasadas las 2 de la tarde, le puso una nota extra de suspenso a la parte visible de la jornada: advirtió que ni Venezuela ni los demás países del ALBA firmarían un acuerdo elaborado entre una “élite de países” a espaldas de “los pueblos democráticos del mundo”. El presidente de Venezuela se refería al texto que la presidencia danesa y unos 25 jefes de Estado representativos de los países y bloques claves en las negociaciones (EE.UU., UE, China, África, Estados Insulares, Brasil, México) trataban de concertar desde la noche del jueves para que Copenhague por lo menos arrojase un acuerdo político mínimo.
“El peor acuerdo”Ese fue el calificativo que le dio al acuerdo de ayer el delegado de Sudán, Lumumba di Aping, cuyo país preside el grupo G77, que reúne a 130 países en vías de desarrollo.

Copenhague aprobó acuerdo en medio de polémica y rechazo de varios países

Copenhague (Reuters) . La cumbre sobre cambio climático organizada por Naciones Unidas evitó el fracaso el sábado al “reconocer” formalmente un nuevo acuerdo impulsado por el líder estadounidense Barack Obama y las potencias emergentes, incluyendo a China.
“Finalmente sellamos un acuerdo”, expresó el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. “El “Acuerdo de Copenhague” puede no ser todo lo que todos habían esperado, pero esta decisión (...) es un comienzo importante”, argumentó.
Sin embargo, la decisión luego de los maratónicos diálogos climáticos de 193 naciones sólo “tomó nota” del nuevo acuerdo, un pacto no vinculante para luchar contra el calentamiento global negociado por Estados Unidos , China, India, Brasil y Sudáfrica.
Las 193 naciones no apoyaron completamente el plan, que establece una meta para limitar el calentamiento global a un aumento máximo de 2 grados centígrados sobre niveles preindustriales.
También ofrece la posibilidad de un fondo de financiamiento de 100.000 millones de dólares en asistencia anual a naciones en desarrollo para el 2020.
El plan no especifica los recortes de emisiones de gases necesarios para limitar el calentamiento en 2 grados centígrados, considerado el umbral para los peores efectos del cambio climático que incluyen masivas inundaciones, sequías, aludes, tormentas de arena y aumento del nivel de los mares.
TORMENTOSA REUNIÓNEn una tormentosa sesión durante la noche, los diálogos llegaron al borde del colapso después de que Sudán, Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia se unieron para denunciar el plan liderado por Estados Unidos tras el retiro de cerca de 120 líderes mundiales al terminar la cumbre el viernes.
Las negociaciones de la ONU deben operar bajo consenso. Bajo un compromiso para evitar el colapso, la decisión final daría a conocer una lista de los Estados a favor de un acuerdo y aquellos en contra.
Un acuerdo requiere un apoyo unánime para ser adoptado, y Gran Bretaña dijo que un fracaso retrasaría la entrega de fondos comprometidos a los países más pobres para luchar contra el impacto del cambio climático.
El resultado podría llevar a que Estados Unidos y China – los dos mayores contaminantes del mundo – lideren una política global sobre cambio climático, y destacó falencias en el caótico proceso de la ONU.
CRÍTICASUna sesión plenaria final que se extendió toda la noche, presidida por el primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, y que involucró negociadores nacionales, estuvo marcada por intercambios crecientemente irritables.
La disputada sesión tocó su punto más bajo cuando un delegado sudanés dijo que el plan en Africa sería como el Holocausto al causar más inundaciones mortales, sequías, aluviones, tormentas de arena y la subida del nivel del mar.
El documento “es una solución basada en los mismos valores que, en nuestra opinión, llevaron a seis millones de personas en Europa hacia los hornos”, dijo Lumumba Stanislaus Di-aping de Sudán.
El principal negociador de Suecia, Anders Turesson, no estuvo de acuerdo.
“La referencia al Holocausto es, en este contexto, absolutamente despreciable”, dijo Turesson.
BORRADOR DE ONUOtras naciones, incluyendo Estados de la Unión Europea (UE), Japón, un representante de la Unión Africana y la alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por su sigla en inglés) instaron a los delegados a adoptar el plan como un borrador de la ONU para actuar contra el cambio climático.
“Tenemos un riesgo real de que las charlas sufran el mismo destino de las negociaciones de la OMC y de otras discusiones multilaterales”, dijo el presidente de Maldivas, Mohamed Nasheed, instando a los delegados a apoyar el plan para evitar que el proceso se dilate por años.
Si algunas naciones se oponen, el acuerdo sólo sería adoptado por sus partidarios, los que actualmente están integrados por un grupo de países que producen más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Muchas naciones dijeron que el acuerdo está lejos de las ambiciones de la ONU para las charlas, planeadas como un punto de inflexión para impulsar al mundo hacia la energía renovable y lejos de los combustibles fósiles.
http://elcomercio.pe/noticia/383517/copenhague-aprobo-acuerdo-medio-polemica-rechazo-varios-paises

jueves, 17 de diciembre de 2009

Brack aboga por un compromiso impostergable con la naturaleza

COPENHAGUE. El tiempo se agota. A pocas horas de la recta final de las negociaciones en Copenhague no se han producido progresos significativos en cuanto a compromisos de recortes de emisiones ni sobre financiación en el largo plazo, las piedras angulares de un posible acuerdo mundial para enfrentar el calentamiento del planeta.
Ayer la jornada estuvo sembrada de violencia, caos y desánimo. Los presidentes de Venezuela y Bolivia solo echaron más leña al fuego: trajeron discursos provocadores y vacíos de propuestas realistas.
Por su discurso cargado de ironía y acusaciones dirigidas a los países ricos, Hugo Chávez fue el orador más aplaudido entre la cincuentena de jefes de Estado y ministros de Ambiente que se dirigieron al pleno.
Comenzó llevándose las palmas al expresar su solidaridad con las decenas de activistas que la policía repelió ayer en la mañana de manera violenta cuando intentaban traspasar las rejas levantadas alrededor del Bella Center, un centro de convenciones desbordado por acreditados para la cumbre y al que por razones de seguridad se niega el ingreso a miles de representantes de la sociedad civil desde el martes.
“Si el clima fuera un banco, ya lo habrían salvado”, ironizó Chávez en alusión al dinero que los países ricos destinaron al rescate de entidades financieras, pero que ahora le regatean a la adaptación de los países subdesarrollados a los impactos del cambio climático.
“No cambiemos el clima, cambiemos el sistema”, pidió el presidente venezolano, tras tachar el proceso de negociaciones en el seno de la ONU como antidemocrático y exclusivo.
Evo Morales entonó un discurso en clave similar. “El cambio climático no es esencialmente un tema ambiental o tecnológico, es un problema de modelo de vida. No es una causa sino un efecto que viene del sistema capitalista”, sostuvo y exigió a los países industrializados “pagar la deuda climática”.
RECTA FINALMientras en el plenario se oían discursos altisonantes y vacíos, en otras salas del Bella Center los representantes de los grupos y países clave en las negociaciones (G77 y China, la Coalición Africana, Estados Insulares, la Unión Europea, Estados Unidos) asistían a consultas informales convocadas por la presidencia danesa para intentar acercar posiciones.
Esta práctica le ha costado duras críticas al país anfitrión y en especial a su primer ministro, Lars Rasmussen, quien desde ayer reemplazó a Connie Hedegaard en la dirección de la Conferencia. “No creemos en su neutralidad”, se quejaron varios delegados de países subdesarrollados.
Al final de la tarde Ivo de Boer, jefe de la Secretaría de la ONU para el Cambio Climático, negó los rumores según los cuales las conversaciones estarían bloqueadas o al borde de la parálisis. “Todavía es posible alcanzar el éxito, pero las próximas 24 horas serán cruciales”, sostuvo con un optimismo propio de su función.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en cambio, sorprendió al pedir a los países en desarrollo que cedieran respecto a sus aspiraciones de obtener financiación para enfrentar el calentamiento global en el largo plazo.
El coreano le dijo en la madrugada de ayer al “Financial Times” que no creía indispensable fijar montos en este momento e instó a todas las naciones a firmar un acuerdo de carácter general.
Brack: “Se necesita un compromiso ya”El ministro del Ambiente, Antonio Brack, habló en representación del Perú y del presidente García, que decidió abstenerse de venir a Copenhague. Tomó solo dos minutos más de los 3 concedidos por los organizadores de la conferencia (Chávez peroró 27 minutos).
Fue conciso: “El mundo necesita un compromiso ya. No podemos postergarlo más”. Reiteró la oferta peruana anunciada en Poznan, Polonia, de terminar con la deforestación en el 2020. Para ello se requiere de US$ 350 millones anuales, de los cuales el Gobierno aportará 80. El resto deberá asumirlo la cooperación internacional en el marco de un acuerdo global sobre el clima.
El discurso de Brack pasó desapercibido. Fue uno más de las decenas de discursos que se pronunciaron. ¿El presidente García habría sido capaz de captar la atención y arrancar aplausos de la audiencia? Mantener un perfil bajo, sin duda, contribuyó a que Venezuela y Bolivia se convirtieran en protagonistas.
LA FRASENo podemos apoyar un acuerdo con metas formales y poco ambiciosasANTONIO BRACK. MINISTRO DE AMBIENTE DEL PERÚ

lunes, 14 de diciembre de 2009

Escasez de agua sería el mayor problema al que nos enfrentaríamos

MIRADA. EXPERTO DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO ADVIERTE LA NECESIDAD DE TRABAJAR EN SU CAPACITACIÓന
Regiones serán cruciales para enfrentar cambio climáticoEscasez de agua sería el mayor problema al que nos enfrentaríamos Sugieren incluir componente ambiental en proyectos del Estado
Karina Garay mailto:Rojaskgaray@editoraperu.com.pe En el futuro, las municipalidades y los gobiernos locales van a jugar un papel crucial en cómo enfrentar el proceso de cambio climático. Hay un conjunto de políticas que son nacionales, pero el trabajo con la población tiene que hacerse a escala local y eso significa responsabilidad de las municipalidades y gobiernos regionales. Esa es una de las razones por las que hay que fortalecer sus capacidades. El tema del agua va a significar un gran reto.Así lo consideró el Adjunto del Medio Ambiente, Servicios Públicos y Pueblos Indígenas de la Defensoría del Pueblo, Iván Lanegra Quispe, para quien más allá de lo que se acuerde en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático –desarrollada actualmente en Dinamarca– en los próximos años, el Perú va a enfrentar grandes desafíos por efectos de este proceso.“El tema del agua va a ser el que imponga mayores desafíos, sobre todo en aquellas cuencas afectadas por la pérdida de glaciares. Necesitamos acciones, de lo contrario puede verse afectada la vida de millones de personas que residen en la costa del Perú, que es un desierto”, dijo.Conductas sostenibles Los mayores problemas estarán marcados por la escasez de agua en el futuro, señaló, para luego indicar que si bien la ciudadanía cada vez está más preocupada por el tema del cambio climático, no entiende cómo le va a afectar.“El tema se ha instalado en el imaginario de la gente, pero todavía no tiene muy claro qué pueden hacer. Se requiere un gran trabajo para que entienda que sus acciones pueden impactar positiva o negativamente. Hay que trabajar más en conductas sostenibles, sin dejar de advertir los riesgos. El agua debe ser un asunto crucial dentro de la agenda”, indicóSeñaló que el Estado puede colaborar con incentivos para que se use el agua de manera eficiente, así como implementar mecanismos que desalienten su derroche, que bien podrían estar vinculados con las tarifas.La contaminación del agua es otro de los aspectos que preocupa al experto de la Defensoría, quien señaló la necesidad de invertir en la limpieza de ríos tan importantes como el Rímac.“Sin duda hay mecanismos de coordinación como la Comisión de Cambio Climático; sin embargo, a los que coordinan hay que darles herramientas para que las políticas que definan puedan implementarse. Una de las fórmulas de trabajo puede darse con el ministerio de Economía y Finanzas, a través del Sistema Nacional de Inversión Pública”, sugirió.Aspectos ambientales Para el experto de la Defensoría del Pueblo, todos los proyectos de inversión pública que se lleven adelante deberán incorporar dentro de su diseño los aspectos vinculados al cambio climático.Por ejemplo, si se va a construir una carretera, se tendrá que tomar en consideración los aspectos que podrían hacerla vulnerable a deslizamientos de tierra provocados por el cambio climático, de igual manera, si se va a promover la edificación de nuevas escuelas u otras construcciones se tendrá que evaluar la vulnerabilidad por el tema de desastres y la falta de agua.“El otro instrumento de trabajo seguirán seguirán siendo los estudios de impacto ambiental, que se tienen en cuenta para cualquier proyecto”, acotó.En agenda“Tenemos previsto para el 2010 el desarrollo de una investigación que busque establecer la relación del cambio climático con los derechos humanos, ya que hay una afectación del derecho al agua, a la vida, a la alimentación, al trabajo. Posteriormente se recomendará ajustes en las políticas para enfrentar de mejor manera estos problemas.Ya empezamos a trabajar con el apoyo de la embajada británica en la capacitación interna de la defensoría y el próximo año vamos a hacer el trabajo de investigación en estas políticas. Posiblemente, pueda publicarse esta investigación el próximo año.”Tú puedes hacer el cambioHay dos cosas que se pueden poner en práctica para hacerle frente al calentamiento global. Las medidas pueden iniciarse a nivel personal y avanzar hasta alinearse con la postura del país, orientado a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático.No se puede seguir desperdiciando el agua, ya que se trata de un recurso que será escaso en el futuro. Deberemos ser más eficientes en su uso, buscando eliminar prácticas insostenibles como regar los parques con agua potable, dejar correr el agua innecesariamente.En este momento hay miles de peruanos que no tienen acceso al agua, ayudarlos a conseguirla debe ser una tarea conjunta.Publicado en El Peruano, el 14 de diciembre de 2009, p. 18.Ivan Lanegra

domingo, 13 de diciembre de 2009

Campaña Internacional para constituir la Corte Penal Internacional del Medio Ambiente

La Academia Internacional de Ciencias del Ambiente de Venecia y sus Presidentes Adolfo Pérez Esquivel e Antonino Abrami, han lanzado la campaña mundial para constituir la Corte Penal Internacional del Medio Ambiente, sosteniendo que los desastres ambientales son crímenes contra la humanidad. Para introducir el delito contra el ambiente es necesario modificar los Estatutos de Roma de la Corte Penal Internacional con sede en La Haya, siendo necesario que se apruebe con las 2/3 partes de los países firmantes.
Numerosos desastres ambientales quedan en la total y absoluta impunidad jurídica, como lo acontecido en Chernobyl, Bophal y tantos otros desastres que afectan la vida planetaria. Lo mismo ocurre con las petroleras y empresas contaminantes como la gran minería, los agronegocios, los desmontes de los bosques naturales, la contaminación y uso irracional del agua.
Los recursos naturales son un bien esencial de la humanidad que está en alto riesgo de contaminación y desaparición. Organismos internacionales como la ONU y la FAO, han dado la voz de alarma sobre la necesidad de preservar la soberanía alimentaria y denunciando que por día mueren en el mundo más de 13 mil niños de hambre (UNICEF, Situación Mundial de la Infancia 2008-Supervivencia Infantil, 2008).
La campaña es concientizadora y educativa sobre los bienes y recursos naturales que hoy se encuentran en grave peligro a lo largo y ancho del planeta.
A la convocatoria de la Campaña se han sumado los Premios Nóbel de la Paz Betty Williams, Dalai Lama, Mairead Corrigan Maguire, Shirin Ebadi, Rigoberta Menchu Tum, el Premio Nobel de Literatura, Dario Fo, los escritores Luís Sepúlveda, Roberto Saviano, Gianni Miná, Luigi Ciotti, el Padre Alex Zanotelli, el Presidente del Senegal Abdoulaye Wade, el cantante Claudio Baglione, entre muchas otras adhesiones.
Hacemos un llamado a la comunidad internacional, a las instituciones sociales, culturales, religiosas y políticas, a los centros de investigación científica, universidades, centros de estudiantes, a las comunidades religiosas, sindicatos y educadores, a los Pueblos Originarios y organismos de derechos humanos, a los ámbitos jurídicos, empresariales, artistas e intelectuales y a cada ciudadano y ciudadana para asumir el compromiso en defensa del ambiente y de la vida.
Convocamos a:
Promover la campaña internacional en cada país.
Motivar a los gobiernos a que firmen su adhesión y se comprometan en defensa del medio ambiente y la vida de su pueblo.
* A los medios de comunicación masivos y alternativos para que asuman la campaña y promuevan acciones conjuntas dirigidas a la toma de conciencia de la población sobre los problemas ambientales.
Reclamamos a:
* A los organismos internacionales: Naciones Unidas- ONU-, la FAO, UNICEF, OMS, UNESCO, Unión Europea, la OEA, entre otros altos organismos internacionales, para que asuman y promuevan la constitución de la Corte Penal Internacional del Medio Ambiente.
Organización y objetivos a alcanzar
* La participación de los pueblos es fundamental como protagonistas y constructores de su propia vida e historia.
* La primera etapa de la campaña es la suma de firmas. Es necesario que se constituyan Comités de Campaña en cada país, en cada región para apoyar la constitución de la Corte Penal Internacional del Medio Ambiente. Ya se constituyeron Comités en algunos países como Francia. Las planillas con las firmas se enviarán a la sede de la Academia Internacional de Ciencias del Ambiente de Venecia.
* Es necesario motivar a los gobiernos y parlamentos para que asuman su responsabilidad: “Salvar el Planeta, es salvar la vida de todo ser viviente y de la humanidad”. La Tierra es nuestra casa común y tenemos la responsabilidad de protegerla de la devastación y la contaminación, de los daños que viene sufriendo, provocado por los intereses económicos y políticos de quienes privilegian el capital financiero sobre la vida de los pueblos.
* De la actitud que asumamos depende el mundo que dejaremos a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.
Reciban el fraterno saludo de Paz y Bien, deseándoles mucha fuerza y esperanza, porque otro mundo es posible. http://www.ecoportal.net/
Adolfo Pérez Esquivel - Premio Nóbel de la Paz
Julio del 2009
Las adhesiones deben ser dirigidas a: info@justiceforplanetearth.org - segreteria@iaes.info - secnobel@serpaj.org.ar
Para mayor información: http://www.justiceforplanetearth.org/ - http://www.iaes.info/

viernes, 11 de diciembre de 2009

Copenhague: Países pobres criticaron primer borrador de la cumbre

“La conferencia no está yendo bien”, anunció un portavoz de los países emergente. Aún no hay acuerdo sobre el calentamiento global
Copenhague (dpa). Los países industrializados recortarán sus emisiones entre un 25 y un 40% hasta el 2020, y un 50% hasta el 2050, según el primer borrador oficial del tratado que se negocia en la cumbre del clima en Copenhague comentado hoy por fuentes de las delegaciones.
Sin embargo, aún no hay acuerdo en torno a los límites que se impondrán al calentamiento global , que podría variar entre 1,5 y 2 grados.
Los países pobres endurecieron sus críticas a las naciones industrializadas . El portavoz de los 130 países en vías de desarrollo agrupados en el G77, el sudanés Lumumba Stanislaus Di-Aping, abandonó durante la noche una reunión con la presidencia danesa de la conferencia en señal de protesta, informó el canal danés TV2 News.
El portavoz acusó a los anfitriones de “socavar” el encuentro, que “posiblemente se verá arruinado por las malas intenciones de algunos”, sostuvo. Según Di-Aping, “la conferencia no está yendo bien”.
El embajador de Sudán ante la ONU se quejó en varias ocasiones de la falta de voluntad de los países ricos por financiar la ayuda para que países en vías de desarrollo luchen contra el cambio climático .
Las naciones más pobres se oponen además en Copenhague a la intención de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) de fijar también para ellos objetivos vinculantes de reducción de emisiones.
http://elcomercio.pe/noticia/380097/copenhague-paises-pobres-criticaron-primer-borrador-cumbre